A Space for the Unbound es un juego de Mojiken, un estudio indie de Indonesia. Esto es importante, podría parecer un simple dato, pero se deja ver durante todo el juego, nos dan pinceladas sobre su cultura constantemente, cosa que nutre al juego de una atmósfera bastante única. Todo ocurre en un pueblo de este mismo país, un pueblo pequeño en el que acabaremos conociendo a prácticamente todos los habitantes. Seguiremos una historia con dos personajes principales, Atma, el protagonista al que manejamos, y Raya, su novia. Aunque desde fuera puede parecer la típica historia de instituto, se tarda bastante poco en ver que hay algo extraño, hay una historia distinta intentando ser contada.

Antes de entrar en esa parte, viene bien saber un poco como se juega. Se podría resumir su jugabilidad en que es un juego de puzzles en el que tienes que utilizar unos poderes para poder entrar en la mente de las personas del pueblo, a veces para ayudarles, otras veces con motivos algo más egoístas. Esto se junta a diferentes puzzles que habrá que resolver tanto por dentro de las mentes de la gente como por el propio pueblo. Estos puzzles suelen constar de varios objetos que hay que obtener de diferentes personajes, por lo que hay ser conscientes del entorno y de todo lo que vamos viendo alrededor. Pero lo que mayor poso deja de este juego es lo que cuenta, sus personajes y la relación entre ellos.
Durante todo el juego hay un aura fantástica girando al rededor de todo lo que ocurre, no solo porque tanto Atma como Raya tienen poderes que juegan con la realidad, sino también porque el juego procura que seas consciente de que hay gato encerrado, de que hay partes de lo que te cuentan que o son mentiras o, como mínimo, medias verdades. Tu objetivo es hacer feliz a Raya, pero eso no es tan fácil ni tan directo como puede parecer al principio.

Con esta premisa y estas mecánicas el juego pasa por varios temas que, sin ser algo poco común en el videojuego independiente, sí que se trata con un tacto y un respeto que lo hace destacar mucho. Temas como la depresión o el intentar ser una persona distinta a la que eres, buscando una perfección falsa e inexistente. Vemos durante todo el juego a una persona que ha vivido una vida difícil e intenta salir de ella cambiándose a sí misma, dejando de ser ella misma, y construyéndose un final feliz prefabricado e irreal. Y tu papel en esta historia es intentar buscar la verdad en todo esto, y la felicidad de ambos. Estas temáticas se tratan con la honestidad, el tacto, la sensibilidad y el buen hacer que hace falta para que dejen marca. Con lo que queda un juego, que aun en un año como este, destaca como el que más.

